viernes, 10 de enero de 2014
POTOSI
El primer choque con Bolivia fue duro, se huele el resentimiento que quedó contra los descendientes de Europeos.Además,conversando con lugareños nos han contado que la mayor parte de la población boliviana no sale del pueblo ni siquiera a la frontera y es por ello que no tienen cultura de viaje y no sepan como relacionarse con el extranjero.
El turismo en Bolivia es emergente y quizá esa invasión tengo que ver con su trato hacia el turista. Se nota el desorden que hay con los medios de transporte donde pareciera que algunos viajes se hacen a demanda, según lo que surja en el dìa. Si tratas de obtener información o reservar por la web es imposible.
En definitiva, nos encontrábamos en Villazon y no conseguimos tren con destino UYUNI, y tomar el camino en bus no los recomendó ningún mochilero porque es peligroso, la ruta es de tierra y vas al borde del precipicio, además que hay accidentes seguido y el chofer suele ir tomando alcohol pues es un viaje largo. Buscamos como alternativa ir hasta Potosí en bus, que el camino es de asfalto y una vez allí trasladarnos a UYUNI.
Así fue que tomamos el bus de las 8 de la mañana del día siguiente, en la compañía o globo, hasta nuestro destino son 7 horas de viaje aproximadamente.
El camino es sinuoso, con curvas pronunciadas, es una ruta doble vía y angosta, me llamó la atención las lápidas al borde de la ruta, pienso que son de personas que fallecieron en la ruta, las mantienen vivas, con flores coloridas.
Me impactó muchísmo la austeridad con la que viven, hay signos de pobreza en cada esquina de Potosi, es moneda corriente que los restaurantes, almacenes sean atendidos por niños, no por nada se dice que Bolivia es uno de los países más pobres del mundo. También llamó mi atención la vestimenta, aún mantienen vivos los trajes típicos, las mujeres con sus polleras largas y una túnica por encima y su pelo trenzado, parece que la moda no existe para ellos. Lo más triste es que ni siquiera la vestimenta es autóctona sino que fue impuesta a los indígenas por los españoles, los vestidos son los que utilizaban las labradoras extremeñas, andaluzas y vascas y lo mismo ocurre con el peinado raya al medio por el Virrey Toledo. Parece ser que lo que no impusieron los españoles fue el consumo de coca que ya existía en tiempos de incas.
Algo que aprendí al cruzar la frontera es a no fotografiar a ningún paisaje que contenga habitantes, les molesta mucho ser fotografiados, si te ven con la cámara en la mano se dan vuelta y te dan la espalda o te gritan mostrando disconformidad,en fin, ojo con sus cámaras.
Es fácil darse cuenta que estas llegando a Potosí, es la ciudad más alta del mundo, a mas de 4.000 mts de altura por encima del nivel del mar, personalmente se me partía la cabeza y sentía malestar estomacal, aunque este último síntoma no me queda claro si es debido al movimiento del bus o por la altura mismo. Tomamos un bus a las 8 de la mañana y llegamos a las 15 horas. La vista es exquisita, a medida que el bus va ascendiendo se dejan ver las casitas coloridas.
El paisaje de Potosí es muy colonial, con sus calles de piedra. Sus calles son angostas y los balcones de lado a lado de la calle están tan unidos que los vecinos podrían besarse o escupirse fácilmente.El tránsito es muy desordenado tanto así que los autos tocan bocina para avisar que se aproximan a una esquina. Personalmente, adoré el paisaje Potosino.
Elegimos quedarnos en el hostel la Casona, ubicado en el centro, a unos minutos de la vieja terminal en taxi, nos cobró $B 50 incluía desayuno aunque no muy rico ni variado. Como positivo es que desde el hostel te contratan los tours y no son caros.
Datos Hostel: Calle Chuquisaca 460 - Tel + 591 26230523 - www.hotelpotosi.com
Es muy confortable y podes cocinar, solo que 22.30 se apagan las luces y no tienes mucho para hacer ahí dentro.
Al día siguiente decidimos recorrer la ciudad y surgió la idea de buscar un mirador para apreciar mejor la ciudad, en el camino fueron apareciendo fotos como estas
Negociamos con un bus que nos deje en el Cerro Rico (Zona Minera) para apreciar la vista (sí, en Bolivia negocia el destino y el precio del pasaje), desde tuvimos una vista bastante completa de la ciudad, pues era Domingo y el mirador permanecía cerrado, es más fuimos al día siguiente y seguía cerrado así que no entendimos bien el criterio
De todas formas el camino al mirador es muy pintoresco, creo que el camino que tomes será bueno porque vas continuamente ascendiendo y descendiendo y te permite tener una excelente visual
También conocimos la principal Iglesia de Potosí, la catedral Santa Basílica, que es considerada como la mejor obra arquitectónica de Bolivia, es trabajada en ladrillo y piedra
Si estas en Potosí pienso que no podes dejar de dedicarle un día a visitar el Ojo del Inca, te tomas en el Mercado Chuquimia un bus y por $B 4 y luego de media hora estas allí. El Ojo del Inca es una laguna volcánica que dibuja una circunferencia casi perfecta, que es el cono del volcán que en lugar de emanar lava emana agua hirviendo a unos 30 grados aproximadamente. El bus te deja en la ruta y tenes que caminar unos diez minutos para llegar. Muchas personas acampan a su orilla o aprovechan para hacer una parilla.
Al llegar al hostel me entero que iban a pasar un documental Alemán sobre la Minería en Potosí llamado "El minero del diablo", el tema me interesa mucho así que decidí mirarlo (lo recomiendo).
http://www.youtube.com/watch?v=eORes-rlqlk
Me sorprendió como, en general, y a pesar del daño que ocasiona al suelo y las muertes de quienes trabajan, los habitantes de la ciudad ven positivamente la explotación minera porque es una de las principales fuentes de trabajo. Allí trabajan familias, desde padres hasta los hijos, para entender un poco más esta parte me recomendaron el libro de Eduardo Galeano, "Las venas abiertas de américa latina", que siempre lo tuve como un debe y decidí comprarlo.Entre la historia de Potosí nos cuenta que la Mina, cuando se descubrió la ciudad era fuente de Plata, pero que hoy día se explota el estaño que los españoles dejaron a un lado como basura. Que el cerro ha ido cambiando de color a medida que los tiros de dinamita lo han ido viciando y le han bajado el nivel de la cumbre.
Entorno al cerro hay una creencia, antiguamente se creía que todo lo que se encontraba por debajo de la tierra pertenecía al diablo, que era una especie de dios, pero al no existir la letra D en el alfabeto quechua se utilizó la letra T por lo que DIOS se pronuncia TIOS. Resulta que a dicho dios los mineros le hacen ofrendas diarias porque de esta manera se cree que no tendrán accidentes, se le ofrece tabaco, coca y alcohol, y anualmente se sacrifica a una llama para darle sangre y que el TIO se conforme con esta y no precise la de los trabajadores de la mina.
Personalmente opino que es tortuoso vivir con el miedo del TIO y de tenerlo satisfecho pero por otro lado, viendo las condiciones de trabajo de los mineros y teniendo en cuenta que el promedio de vida es de 50 años, creo que un poco los logré entender.
Y me despido de Potosí para conocer el salar más grande del mundo, el salar de UYUNI.
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